Cuida tu salud visual en invierno
El invierno no solo trae consigo mantas, calefacción y tardes más cortas. También es una de las épocas del año en las que nuestros ojos sufren más, aunque a menudo no lo notemos. El aire seco, el calor artificial, la falta de luz natural y las horas frente a pantallas pueden provocar molestias que van desde la sequedad ocular hasta la fatiga visual.
Por eso, ahora que bajan las temperaturas, es importante adaptar los cuidados oculares a la temporada. No basta con abrigarse por fuera; también hay que proteger la mirada. A continuación, te contamos cómo.
1. Calefacción y ambientes secos: el enemigo invisible de tus ojos
Durante los meses fríos, pasamos más tiempo en espacios cerrados y con la calefacción encendida. El resultado: un aire más seco que reduce la humedad natural del ojo. Esto puede provocar sequedad ocular, picor, enrojecimiento o sensación de arenilla. Parece un simple malestar, e ignorarlo puede derivar en irritaciones oculares serias a largo plazo.
¿Qué podemos hacer para evitarlo?
Mantén una buena hidratación: bebe agua con frecuencia, incluso si no tienes sed.
- Usa lágrimas artificiales o lubricantes oculares si pasas muchas horas en interiores.
- Evita dirigir el flujo del aire caliente directamente hacia el rostro, tanto en calefactores como en el coche.
- Coloca humidificadores en casa o cerca de tu zona de trabajo para mantener un nivel adecuado de humedad ambiental.
Estos pequeños gestos marcan la diferencia.
2. Pantallas, luz artificial y exceso de estímulo visual
Con menos horas de luz natural y más tiempo en casa, aumentan las horas frente a pantallas: ordenadores, móviles, tablets o televisión. Todo esto incrementa la fatiga ocular digital. Provoca que parpadeemos menos, lo que supone sequedad y cansancio visual.
Algunas recomendaciones sencillas para prevenirlo:
- Aplica la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mira un objeto a 20 pies (6 metros) durante al menos 20 segundos.
- Ajusta el brillo y contraste de las pantallas para evitar deslumbramientos.
- Usa filtros de luz azul en tus dispositivos o, mejor aún, gafas con filtro protector, que reducen el impacto de la luz artificial en la vista.
- Coloca la pantalla a la altura de los ojos y a una distancia de entre 50 y 60 cm.
Si trabajas en entornos digitales te recomiendo invertir en unas gafas con filtro de luz, puede ser una de las mejores decisiones para cuidar tus ojos y mejorar tu confort diario.
3. La falta de luz natural afecta a la visión
En invierno, los días son más cortos, esto influye directamente en nuestro estado de ánimo y, aunque no lo parezca, también en nuestra salud visual. La exposición a la luz natural es clave para mantener un buen funcionamiento del ojo y para regular nuestro ritmo circadiano. Pasar muchas horas con luz artificial genera cansancio y reduce la agudeza visual temporalmente.
Por eso, siempre que puedas:
- Aprovecha la luz natural para trabajar o estudiar.
- Realiza pausas breves para mirar al exterior o salir a la calle durante el día.
- Si vives en zonas con poca luz, considera usar lámparas de luz cálida o natural.
Con el fin de darle un respiro a tus ojos y a tu mente.
4. No te olvides de las gafas de sol
(sí, también en invierno )
Aunque el sol parezca menos intenso, los rayos UV siguen presentes y pueden reflejarse en superficies como el asfalto, la nieve o el agua. Este reflejo multiplica la exposición y puede causar daños oculares si no se protege correctamente.
Las gafas de sol son igual de importantes en invierno que en verano. Opta por modelos con protección 100% frente a los rayos UVA y UVB y, si es posible,
con tratamiento antirreflejo.
Además de proteger la vista, unas gafas bien elegidas pueden elevar cualquier look invernal. Una excusa perfecta para cuidar tus ojos y renovar tu estilo al mismo tiempo.
5. Revisión visual antes de cerrar el año
Cualquier estación del año, es un buen momento para revisar tu salud visual.
Un chequeo a tiempo permite detectar cualquier cambio en la graduación o alteraciones que puedan haberse pasado por alto. Si notas visión borrosa, cansancio ocular o dolores de cabeza frecuentes, no lo dejes pasar. La prevención siempre será más eficaz que la corrección. El invierno puede ser un desafío para la vista, pero con los cuidados adecuados, tus ojos también pueden disfrutar de esta temporada.
- Mantén una buena hidratación
- Evita los ambientes secos
- Limita las horas de pantalla
- No olvides tus gafas de sol
En Opticalia Nieto te ayudamos a encontrar las soluciones más adecuadas para tus ojos durante todo el año.
¡Te esperamos!

Rocío Moyano

